miércoles, 29 de mayo de 2013

                DISCRIMINACION


Que no hay que discriminar, es cierto,
mas no por eso
voy a nadar en el fuego,
quemar mis poemas en el agua;
negar a los pobres entrar a casa,
ni rechazar de los ricos sus talentos.
Pero que no hay que discriminar,
es cierto. Yo por eso
odio a los negros, los rojos y amarillos.
El blanco no es color, es como un brillo,
y con el pelo rubio a mi me encanta,
dormir en los brazos de una blanca.
Pero no hay que discriminar, por eso,
yo soy medio turbio por adentro,
una mezcla de lo que creo y lo que siento.


                   Miguel Angel Vergara     24-5- 2013 
          NUNCA QUISE SER GATO


Nunca quise ser gato, ni lagarto,
ni serpiente, ni sapo, ni caballo…
nada que sea sirviente, que se arrastre.
Yo quería ser perro, sin bozales,
ni dueños, ni raza, ni collares.
Libre y feliz con todo el mundo abierto,
comiendo aquí o allá; mañana en otras tierras;
amando a discreción, a cualquier perra,
sin otra condición que me quisiera,
y después, con ternura, me criara
los perritos que aquí o allá dejara,
imponentes, prestos, sobrios, bravos,
con una dignidad que los marcara
tan bien que cuando alguien preguntara
¿De quién son estos perros tan hermosos?
El mundo contestara: son de raza,
De una raza que se llama “VERGARA”.


         Miguel Angel Vergara   24- 5 - 2013 

PROYECCION

                     PROYECCION

Las malas intenciones y las culpas
del mundo entero siento proyectadas
en mis venas safenas y las cavas
que frente a tanta hostilidad se anulan
y siento que las piernas se me traban.

Es por eso que yo ya no camino.
Si me tengo que trasladar, cabalgo,
el trato con la bestia me estimula,
y cargado de neurosis proyectadas,
obligado a salir, cabalgo y salgo.

Mi caballo es sport con dos monturas,
una es mía y la otra de mi novia,
en la que yo proyecto mis locuras,
que ella canta y se pierden en el aire
y de ese modo no molesto a nadie.

La proyección consciente es tenebrosa,
producto del complejo de ser nadie.


                         Miguel Angel Vergara, 23-5-2013..

PROYECCION

sábado, 27 de abril de 2013

NO ME AVIENE DECIR


      NO ME AVIENE DECIR

No me aviene decir lo que otros ya han contado,
por más que palabras haya  miles.
Busco decir lo excelso con luces y sonidos.
Pretendo lo profundo. Quiero gastar lo ahorrado.

A veces me parece que ya está todo dicho.
No hay nada más que hablar; hay que hacer algo.
Pero hacer, hacer, hacer también hacen los bichos,
no encuentro los motivos, me falta el entusiasmo.

Palabras y palabras de las que yo he vivido,
es como si me culparan de haberlas malgastado,
me quiebran y  castigan, por no haber aprendido
a usarlas con el alma, no solo con las manos.

              Miguel  Angel Vergara     12 – 4 - 2013

DONDE ESTA LA TIERRA


¿DONDE ESTA LA TIERRA?

La Tierra ya no brilla más en el universo.
Los más adelantados telescopios del mundo
no la ven.
Al menos como antes, como algún día fue.
Tal vez una mancha gris sobre el negro infinito,
puede ser.
Los más grandes astrólogos de tanto espacio dicen:
¿A dónde está la Tierra, aquel astro fastuoso
que destellaba recio alrededor del sol,
tanto que parecía que brillaba con ganas
de compartir el cielo con el astro mayor?
Se estima lo habitaban seres superiores,
que tenían cerebros capaces de ilustrar
la razón y la mente de todos los cerebros
y debatir con ellos lo extraño de lo extenso,
de la luz y la sombra, de lo feo y lo bello.
Si acaso el alma gira, gira como la Tierra,
lo hace mal y yerra alrededor de un miembro,
que cree su sol, su centro y hasta lo cree su dios,
un dios duro y patético que no tiene razón.
Por eso son inútiles los días y las noches
cumplimentando leyes equívocas y torpes,
limitando el pensar, soñando trascendencias
y sufriendo abstinencias que en el negro infinito
nadie celebrará que se hayan escrito.

              Miguel Angel Vergara.   27- 4 - 2013

viernes, 26 de abril de 2013

EL FARO


      EL FARO

Venían a mí aves y avecillas:
traían en el pico ramitas y piedras,
con el barro justo para que pegaran
ideas y rosas en lo alto del faro.
Las rosas cambiaron. También las ideas.
Pero el faro sigue altivo y guerrero
con su luz prendida que ilumina el agua del mar
en mis noches tristes, negras como el cielo
en que no veo barcos, ni oleajes, ni fuego,
de mis hijos niños, de mis hijos tiernos,
que se fueron lejos a mirar el mundo
por saber lo malo, por saber lo bueno.
Señor Capitán que navegas mucho
por la tierra, el mar y el aire profundos,
cuídalos atento; llénalos de asombro,
de ver oro y tiempo, costumbres y modos
de comportamiento y llenos de gracia aprendan
las notas sagradas de otros instrumentos.
Y has que cuando piensen en su  faro viejo,
sientan el cariño con que los espero.

                      Miguel Angel Vergara, 8-1-13.